Uno de los principales desafíos operativos es la baja contactabilidad en bancos y entidades financieras.
Los números con prefijos 600 u 809 presentan:
La baja contactabilidad financiera dificulta:
Cuando el cliente no responde, el costo operativo aumenta y la capacidad de prevención disminuye.
Mejorar la contactabilidad es hoy un imperativo estratégico
El fraude ha crecido de forma significativa en los últimos años, afectando la confianza en los canales digitales.
Las instituciones enfrentan:
La prevención del fraude financiero digital requiere:
Sin un canal digital confiable y activo, la prevención se vuelve reactiva en lugar de preventiva.
La combinación de baja contactabilidad bancaria y aumento del fraude digital debilita la relación entre la institución y sus clientes.
Las notificaciones unidireccionales no generan conversación, las llamadas tradicionales no generan respuesta y las campañas masivas no construyen confianza.
Las instituciones necesitan un canal conversacional activo y reconocido que permita, más allá de sus apps: